Ser mujer domiciliaria en Bogotá ya no es una excepción: cerca de una de cada cinco personas que reparten domicilios en Colombia es mujer. Sin embargo, noes un caso aislado ni una rareza. Es, de hecho, una parte considerable del sector, con miles de mujeres trabajando en las calles de Bogotá todos los días.
Los requisitos para entrar son exactamente los mismos que para cualquier otro domiciliario. Lo que cambia, en cambio, son algunas preguntas prácticas que conviene resolver antes de empezar. De eso hablamos acá.
- Participación femenina: cerca del 20% de los repartidores en Colombia, según datos de Rappi
- Volumen del sector en Bogotá: más de 33.000 repartidores registrados solo en la capital
- Perfil frecuente: muchas de las mujeres del sector son madres cabeza de familia
- Requisitos: idénticos para todos, sin distinción de género
- Recurso real: existe una Defensoría del Repartidor en Bogotá
- El vehículo más usado es la moto, seguida de la bicicleta
Empecemos, entonces, por los números, porque ayudan a dimensionar de qué estamos hablando.
Según datos que la propia Rappi compartió sobre su flota en Colombia, la compañía registraba 60.000 repartidores independientes a nivel nacional. De ese total, alrededor del 20% son mujeres. Distintas publicaciones citan cifras de entre 19% y 22%. Conviene tomarlo, por lo tanto, como un orden de magnitud más que como un dato exacto.
Bogotá concentra la mayor parte de esa fuerza de trabajo, con 33.530 repartidores registrados, seguida de Medellín con 16.675 y Cali con 9.496.
Aplicando esa proporción a la capital, hablamos de miles de mujeres repartiendo en Bogotá. Vale aclarar que estas cifras corresponden a una caracterización publicada hace algunos años. La participación actual, por lo tanto, podría ser distinta. Aun así, sirven para entender que no se trata de un fenómeno marginal.
Hay un dato que explica bastante. Además, es la propia Rappi la que lo ha destacado.
Un alto porcentaje de las mujeres que trabajan repartiendo son madres cabeza de familia. Y eso tiene una lógica clara. El reparto permite algo que muchos empleos formales no ofrecen: decidir tus propios horarios.
Puedes trabajar mientras los niños están en el colegio, ajustar tu jornada según la semana, o combinar el reparto con otra actividad. Para quien tiene responsabilidades de cuidado, esa flexibilidad no es un detalle menor. Muchas veces, de hecho, es lo que hace posible trabajar. Por eso, ser mujer domiciliaria en Bogotá ofrece una flexibilidad que pocos empleos formales pueden igualar.
Acá no hay letra chica ni condiciones especiales.
Las plataformas piden lo mismo a hombres y mujeres: documento de identidad, el vehículo con sus papeles en regla si vas en moto, y un celular compatible con la aplicación. Todo el proceso, además, lo detallamos en nuestra guía de requisitos para ser rappitendero.
En cuanto al vehículo, la mayoría del sector se mueve en moto. Cerca del 25% usa bicicleta y una minoría trabaja en carro particular. La bicicleta es, por eso, una entrada válida si quieres probar el oficio antes de invertir en algo más grande.
Existe en Bogotá una Defensoría del Repartidor, que participa junto con la Secretaría de Movilidad, la Secretaría de Seguridad y otras entidades distritales en mesas de trabajo sobre el sector.
No es un recurso pensado específicamente para mujeres. Es, sin embargo, una instancia real de representación para los domiciliarios ante las autoridades y las plataformas. Vale la pena saber que existe y conocer sus canales si trabajas en esto todos los días.
Sobre programas de reclutamiento dirigidos específicamente a mujeres, en cambio, no encontramos información pública de las plataformas que operan en Bogotá. Si aparece alguno, actualizaremos esta guía.
Estas recomendaciones aplican a cualquier domiciliario, pero vale la pena tenerlas presentes desde el primer día.
Elige tus horarios. No hay obligación de trabajar de noche si no te sientes cómoda. Como vimos en nuestra guía de cuánto gana un domiciliario en Bogotá, el almuerzo y la primera parte de la noche ya concentran, además, buena parte de la demanda.
Comparte tu ubicación con alguien de confianza. Es una medida simple, especialmente útil durante las primeras semanas mientras conoces las zonas.
Confía en tu instinto con direcciones raras. Si un pedido te lleva a un lugar aislado o mal iluminado, puedes contactar al soporte de la plataforma antes de completar la entrega. Ninguna app seria, de hecho, te penaliza de forma desproporcionada por eso.
Mantén el celular cargado y accesible. De eso dependen todas las funciones de seguridad de la aplicación, incluidos el seguimiento del pedido y los canales de soporte.
Conoce las zonas antes de trabajarlas de noche. Recorrer un sector de día te da una idea mucho más clara. Es muy distinto, en cambio, llegar por primera vez a las once de la noche siguiendo el GPS.
Vale la pena cerrar con lo que hace atractivo este trabajo, porque suele quedar en segundo plano. Al final, ser mujer domiciliaria en Bogotá significa poder elegir tus horarios y generar tus propios ingresos.
El reparto te permite fijar tus propios horarios, generar ingresos según cuánto trabajes y no depender de un jefe. Para muchas mujeres, sobre todo quienes sostienen un hogar, esa autonomía es justamente lo que buscaban.
Y las condiciones económicas del oficio son las mismas para todos: las tarifas, los bonos y las zonas de mayor demanda no distinguen quién conduce la moto.
Si el vehículo es tu obstáculo, ofrecemos motos 0 kilómetros en arriendo con opción de compra, sin banco, sin codeudor y sin revisión de historial crediticio. Así, pagas semanalmente mientras trabajas y, al completar el plan, la moto queda a tu nombre.
¿Cuántas mujeres trabajan repartiendo domicilios en Colombia?
Según datos publicados por Rappi sobre su flota, alrededor del 20% de sus repartidores son mujeres, con cifras que van entre 19% y 22% según la publicación. En Bogotá hay más de 33.000 repartidores registrados en total.
¿Los requisitos son distintos para las mujeres?
No. Las plataformas piden lo mismo a todos: documento de identidad, vehículo con papeles en regla si trabajas en moto, y un celular compatible con la aplicación.
¿Existe algún programa especial para mujeres domiciliarias?
No encontramos información pública sobre programas de reclutamiento dirigidos específicamente a mujeres en las plataformas que operan en Bogotá. Sí existe una Defensoría del Repartidor, que representa al sector ante autoridades y plataformas.
¿Es necesario trabajar de noche?
No. Tú decides tus horarios, y franjas como el almuerzo y la primera parte de la noche ya concentran buena parte de la demanda diaria en Bogotá.
¿Puedo empezar sin moto?
Sí. Cerca del 25% de los repartidores del sector trabaja en bicicleta, lo que permite probar el oficio antes de invertir en un vehículo motorizado.